05 diciembre 2008

Hasta Pronto Presidente Lagos


La foto corresponde cuando es ovacionado a su llegada al Congreso Nacional donde minutos después entregaría la banda presidencial a Michelle Bachelet, la misma que yo quería que la devolviera el 2010. Pero no va a poder ser. El ex presidente Ricardo Lagos anunció al país que no sería candidato, ya en forma definitiva, en las próximas elecciones presidenciales, despejando el camino a otros candidatos que pueda llevar la Concertación, cerrando así la postulación que había levantado su partido el PPD.
“Estimo que mi contribución al país no pasar por volver a ser candidato presidencial, sino colaborando en la renovación de ideas y dirigencias para servir mejor a los desafíos del nuevo Chile (.. ) No soy ni seré candidato presidencial”, dijo enfático.
Si bien el ex Mandatario destacó el avance en la Concertación en materia de gobernabilidad, justamente uno de los requisitos que demandaba para asumir el desafío electoral, dio a entender que no están dadas todas las condiciones, y hay una “necesidad de un mayor grado de ordenamiento al interior de la coalición”.
Dijo que pese a las señales “promisorias”, en alusión a las declaraciones de las comisiones políticas del PS y el PPD, insistió en que “en algunos sectores no se percibe lo indispensable de un compromiso de esta naturaleza”. Sus dardos los dirigió a parte de la "dirigencia" del oficialismo.
Por ello, remarcó la necesidad de que la Concertación genere una plataforma programática (“nuevas ideas para el futuro”, le llamó), el carácter suprapartidario y el orden interno de la coalición para "garantizar" al futuro candidato del conglomerado que cuenta con los instrumentos para tener éxito en su gobierno.
Se despeja el camino para el otro candidato del progresismo José Miguel Insulza y para el demócrata cristiano Eduardo Frei, los cuales se verán las caras en una primaria de la coalición de gobierno a celebarse el próximo 26 de abril.

26 noviembre 2008

Peru: General ofende a Chile

Las desatinadas, inesperadas e insolentes declaraciones del general peruano Edwin Donayre en contra de Chile, sólo reabren viejas heridas, que el tiempo parece ir cicatrizando, pero que de vez en cuando alguien se encarga que vuelvan a sangrar, provocando un distanciamiento entre ambos países, que a esta alturas de la historia es injustificable e imperdonable.
"He dado la consigna que chileno que entra [en Perú] ya no sale, saldrá en cajón. Si no hay suficientes cajones, saldrán en bolsas de plástico".
Y si eso no fuera suficiente el general peruano agrega, ante varias mujeres presentes:
"enamoren" a los chilenos para después hacer de "mujeres bomba".
Y la indignación en Chile no se deja esperar, el gobierno de la presidenta Bachelet protesta como corresponde, pidiendo explicaciones al gobierno peruano. El presidente Alan García responde de inmediato, explicando que tales declaraciones no representan en nada al gobierno y al pueblo de Perú, estudiando el posible retiro inmediato del cuestionado general, anticipando el retiro obligatorio programado para diciembre. Pese a esto el daño ya se hizo.
Este mismo general peruano en septiembre recién pasado, en un esfuerzo por distender las relaciones entre ambos países, tras la decisión de Perú de presentar una demanda fronteriza ante la Corte de La Haya, condecoró al comandante en jefe del ejército de Chile, general Oscar Izurieta, con la medalla de la Orden Militar Francisco Bolognesi, la máxima distinción que otorga el ejército peruano. Todo esto hace más incomprensible la actitud de este general que no midió que sus declaraciones iban a provocar un revuelo mayor entre ambos países. No logro entender como este general no previó que sus declaraciones filmadas y todo, no se iban a divulgar. Pecó de ingenuo o de imbécil si pensó por algún instante que todo quedaría guardado. Al parecer sus amigos no eran muy amigos y la han dejado como un uniformado que derrocha un nacionalismo retrógrado, mal entendido.
La inmigración peruana se ha acentuado en Chile en los últimos años llegando a una población de 60.000 que representan un 32% de los extranjeros residentes. Estas declaraciones antichilenas despertarán actitudes antiperuanas en el país lo cual es lamentable.
Foto: uno de los 20 F-16 que posee Chile.

16 noviembre 2008

El Gremialismo Derrotado en la UC

Nueva FEUC destronó al gremialismo en su cuna.

El gremialismo no lo puede creer. El tribunal calificador de elecciones les confirmó la derrota. Su bastión, la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica, vuelve a manos de un socialista. La lista Nueva Acción Universitaria (NAU), liderada por Miguel Crispi e integrada por independientes cercanos a la Concertación, logró el 51,39% de los votos, en segunda vuelta.
La lista gremialista, denominada 1-A, encabezada por Cristián Benavente, obtuvo un 48,62% y, dado el hecho que en esta federación las listas son cerradas, todos los cargos de la nueva FEUC se los lleva la NAU que se constituirá de la siguiente forma: presidente, Miguel Crispi (en la foto); primer vicepresidente, Jorge Andrés Leyton; segundo vicepresidente, Lyssue Quiroga; secretario general, Nicolás Valenzuela; primer secretario ejecutivo, Francisco Pinochet y segundo secretario ejecutivo, Martín Felipe Cáceres.

En términos de participación la elección fue un éxito, ya que según cifras oficiales del Tricel, votaron 11.877 alumnos, de un total de cerca de 17 mil que tenían derecho a voto, lo que equivale a casi un 70% de participación.
Para Miguel Crispi, futuro sociólogo y cuya lista obtuvo 6.013 votos, el nivel de participación "demuestra que cuando los jóvenes tienen propuestas importantes, podemos romper el estigma de la apatía. La UC puede construir una mejor universidad y aportar a un mejor país".
Sobre esa misma base, estimó que la campaña gremialista en la segunda vuelta "fue negativa, porque no puso por delante su proyecto, sino que atacó lo nuestro. Nosotros en cambio resaltamos nuestra propuesta y quedó claro que la gente vota por proyectos".
El presidente electo también se refirió a la discusión de la Ley General de Educación. "Desde mi punto de vista, la LGE tiene grandes avances y grandes fracasos. La superintendencia y la agencia de calidad dan un marco para asegurar calidad, pero al mismo tiempo, esta ley protege un sistema segregado para ricos y pobres, frente a lo cual esta institucionalidad es parche, no soluciona el problema basal", dijo.
En la propuesta de la NAU, uno de los centros argumentales fue la defensa de la educación pública y Crispi sostuvo que la todavía desconocida propuesta legislativa del Gobierno en la materia tiene "la gran debilidad de ser fruto de un acuerdo contingente. Por eso no atacan problemas de fondo. Porque hay luchas externas a los propios partidos que ensucian el tema. Por eso es importante que los estudiantes volvamos a liderar y a no ser meros espectadores".Para ello, anticipó una alianza estratégica con el nuevo presidente de la FECh, Federico Huneuss, y con las directivas de otras federaciones.
Este resultado es una proyección de lo que le va ocurrir a la Alianza en futuras elecciones. Raspará el 50% pero no les va alcanzar.
fuente Diario La Nación y LUN

28 octubre 2008

Más Triunfos que Derrotas en Municipales

La Concertación Democrática, la coalición oficialista que respalda a la Presidenta Bachelet obtuvo más triunfos que derrotas en las elecciones municipales celebradas el domingo en nuestro país. Por primera vez desde la recuperación de la democracia, la Alianza derechista obtuvo más puntos porcentuales que la Concertación . Fue en la votación de alcaldes donde la oposición logró el 40,56% contra un 38,46% del conglomerado oficialista, pero pese a esto la Concertación eligió más alcaldes que la derecha. Esta elección es un poco engañosa en el sentido que las votaciones son definitivamente transversales y están dadas más por la imagen personal del candidato que por el partido que representan. Varios alcaldes oficialistas superan el 65% de los votos y también alcaldes opositores. En la Región Metropolitana casi todos los alcaldes que iban a la reelección fueron nuevamente electos y con votaciones que superaban el 50%, por ello digo que se vota más por la persona que por el partido. La derecha ganó Santiago Centro, pero perdió La Florida, quedando el escenario casi igual que 4 años atrás, exepto porque el partido Comunista ganó su primera alcaldía metropolitana al ganar en Pedro A. Cerda.
Donde la coalición oficialista ganó lejos fue en la votación de concejales para cada municipio. El gobierno logró un 45,24% contra un 35,99% que lograba la Alianza derechista, derrotando ampliamente las aspiraciones de Piñera en lograr una votación mayor, que lo dejara mejor posicionado con miras a las presidenciales del próximo año. Definitivamente la concertación retrocede dos puntos, pero no precisamente a manos de la derecha que también retrocede con respecto a las municipales del 2004.
En resumen las municipales arrojan más alcaldes, más concejales y mayor votación porcentual en esta última elección. Demasiado bueno para quienes presagiaban un escenario adverso. Es increíble la parafernalia que ha desatado la derecha y toda la prensa y TV asociada a sus filas. Es cierto que ganaron Santiago Centro en una sorpresiva victoria de Zalaquett, pero salir celebrando poco menos que han ganado la presidencia es exagerado. Parece que no se ubican que la Concertación sigue siendo la principal fuerza política del país y que el empresario derechista Sebastián Piñera debe sumar mucho más que el escuálido 35% que obtuvo su Alianza si pretenden instalarse alguna vez en La Moneda.

29 septiembre 2008

Voz y ¡Voto!


El 2008 y 2009 son años de elecciones para Chile. Por un lado, están las municipales este año, y las parlamentarias y presidenciales al final del año próximo. Sin embargo, muchos jóvenes parecen no estar entusiasmados y lo manifiestan al no inscribirse en los registros, sin entender que el voto es mucho más que una raya en un papel.

Hay que Inscribirse y Votar

De un total cercano a los 10,5 millones de chilenos en condiciones de votar, casi 2,5 millones, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 29 años, no se han inscrito en los registros electorales. A estos debe sumarse otro millón de electores -inscritos- que habitualmente se abstiene. Desde otro punto de vista, ocho de cada diez chilenos, de entre 18 y 29 años, no vota.
En las elecciones de 1989, al año siguiente del plebiscito que impidió la prolongación de la dictadura militar, el 36% de quienes votaron, pertenecían al segmento que se ubica entre 18 y 29 años. En las elecciones del año 2001, ese porcentaje bajó al 14,6%; y, este año, al aproximarse los comicios municipales de octubre, será inferior al 9%. Parece claro, entonces, que el sistema democrático vigente en Chile está sufriendo un creciente deterioro que podría, en un futuro no muy lejano, invalidar los sistemas de representación ciudadana, dejándolos al arbitrio de grupos minoritarios con el evidente riesgo de que ellos gobiernen según sean los intereses de los sectores que los eligieron.
Hasta ahora, según diversos estudios, se identifican a lo menos tres grandes razones para explicar la conducta de los jóvenes. Una, su apatía frente a los mecanismos institucionales de participación; otra, el desencanto respecto al sistema democrático vigente; y, la tercera, una profunda decepción acerca de las llamadas “elites representativas”.
A estas tres motivaciones principales se agregan otras, como la falta de identidad ciudadana, un bajísimo conocimiento del sistema político y una progresiva falta de confianza en sus conciudadanos.
Sergio Toro Maureira, investigador de Cieplan, en su estudio La inscripción electoral de los jóvenes en Chile. Factores de incidencia y aproximaciones al debate, sostiene que “debido a que la elite y los tecnócratas son los que poseen la discrecionalidad de la política pública, los jóvenes tienden a aplicar mecanismos de protesta que van desde la exigencia de sus demandas en las calles, hasta la invalidación de los sistemas representativos mediante la abstención en los procesos electorales”. Y agrega: “(…) no se trata que la no participación de los jóvenes sea por un desapego a la democracia, sino que se trata de que ellos entienden el concepto de manera muy diferente a aquél percibido por las elites”.
Numerosas encuestas e investigaciones de campo sostienen un dato relevante: los jóvenes aprecian el sistema democrático, pero rechazan cada vez más a los actores a cargo de su gestión; es decir, a los políticos y las elites que les rodean.

Es cierto que a lo largo de la historia el voto juvenil ha sido siempre el más difícil de captar. También es cierto que con el paso de los años son cada vez menos los que votan, y aún menor es el número de los que se inscriben. Pero todo esto tiene una razón de ser importante, además de las ya indicadas: la falta de identificación. En Chile, hace ya algún tiempo se viene hablando de que los jóvenes no tienen interés por la política, que ya no participan en ella, y que ya no tienen esa motivación que caracterizaba a la juventud de algunas décadas atrás.

Efectivamente sólo un 29,9% de los jóvenes están inscritos en los registros electorales, cifra que disminuye entre los jóvenes de menor edad y aquellos de menores recursos. ¿Por qué tan bajo porcentaje? Según Jacqueline Wüllfrodt, estudiante de derecho y miembro de la juventud UDI, el problema radica en que “hoy los jóvenes no se sienten atraídos ni representados por las organizaciones de la política tradicional; les falta un líder, un representante con el que de verdad se identifiquen.”

En el pasado mensaje presidencial se planteó la intención de introducir la inscripción automática en los registros junto con el voto voluntario. Importante decisión si se piensa en la necesidad de incluir y acercar a los jóvenes a las políticas y decisiones del país. Pero aún así, la interrogante continúa en el ambiente. ¿Para qué votar? Para el abogado Fernando Nanjarí, el voto es importantísimo, pues “es un derecho, que puede o no ejercerse en virtud de la más básica libertad individual. Pero al votar, estamos diciendo que nuestra voz importa, que somos realmente ciudadanos y que nos interesa lo que pase a nuestro alrededor.“

Además, de acuerdo a la socióloga Antonia Andrades, “El voto da mayor sostenibilidad a nuestra democracia, que se encuentra en cierta forma amenazada cuando el porcentaje de no inscritos, no votantes o votos nulos y blancos, constituye una mayoría respecto a cualquiera de las facciones principales del punto de vista electoral.”

Jóvenes: ¿Realmente no están “ni ahí”?

Desde hace algunos años atrás, se ha adoptado la postura de decir que los jóvenes no votan porque “no están ni ahí con la política”. Sin embargo, somos testigos diariamente de las protestas y manifestaciones que realizan estudiantes por defender sus derechos y por luchar por lo que encuentran justo o correcto. Entonces, ¿está bien decir que no están “ni ahí”? Para Diego Rojas, estudiante de Medicina, es “un recurso demasiado facilista. Como los políticos no pueden, o no les interesa motivar realmente a los jóvenes, no hacen mayores esfuerzos y prefieren decir que a nosotros no nos interesa nada.” Fernanda Varela es estudiante de Periodismo y a sus 21 años, recién se inscribió hace algunos meses en los registros. “Lo hice porque hoy, con la nueva candidatura de Piñera sí siento que hay un político que me representa, alguien con ideas y discursos frescos. Antes no me motivaban los candidatos ni los discursos repetidos.”

Así como Fernanda, hoy los jóvenes esperan discursos atractivos, y aún más consecuentes y comprometidos, que aquellos que muestran los políticos tradicionales.

Hoy, nuestro país cuenta con un sistema de inscripción voluntaria y voto obligatorio, sometido a sanciones de castigo. Ello hace del sistema un mecanismo muy injusto, ya que castiga a quienes no votan una vez, pero no sanciona de ninguna manera a quien no lo hace durante toda la vida. Esto también es un fuerte motivo para explicar la poca presencia juvenil en los registros electorales. Sebastián Sepúlveda plantea que “no me interesa inscribirme si me van a estar molestando todo el rato para que vote. Encuentro injusto que quienes no se inscriben puedan vivir tranquilos mientras que los que sí lo hacen deben vivir una verdadera carga toda su vida.” Sin embargo, el tema de la inscripción juvenil va mucho más allá de ser una obligación.

El Tercer Estudio Internacional de Educación Cívica muestra que los jóvenes chilenos presentan un bajo nivel de conocimiento respecto de temas cívicos. Entonces, el problema es más que un tema social, es además, educacional.

De acuerdo a lo que comenta María Jesús Silva, estudiante de cuarto medio del colegio Internacional School, ”influye, además de la falta de información y del desconocimiento de la política, una sensación generalizada de que esos son temas en los cuales nosotros no tenemos mucho que decir ni mucho menos, posibilidades reales de intervenir”. Por lo mismo, no es del todo raro que los jóvenes no valoren el concepto de democracia. El 50% considera que esta es sólo una forma de gobierno, como cualquier otra, y el 51% cree que no es el mejor sistema de gobierno. Sin embargo, un 47% de los jóvenes dice participar en alguna organización.

Esto reafirma la idea de que los jóvenes sí están interesados en participar, pero su modo de entender la participación está lejos de la política tradicional. Hoy día los jóvenes se sienten motivados para participar en relación a temas y organizaciones diferentes de las políticas. De hecho, los jóvenes en Chile participan en actividades políticas no convencionales más que otras generaciones y también más que en otros países. Participan principalmente de actividades sociales, en organizaciones deportivas, de ayuda a la comunidad y trabajos voluntarios, pero en polítina no.

fuentes: Diario La Tercera y La Nación.