15 marzo 2008

Semana Santa

Debo aclarar que el nombre de mi blog no tiene nada que ver con mi condición de cristiano católico. Es sólo eso un nombre llamativo y nada más.
Semana Santa representa el momento más intenso y significativo para el mundo cristiano, para los católicos en especial. Es la oportunidad para que todos celebremos con fe y devoción la pasión, muerte y resurrección de Jesús, hechos centrales de nuestra fe que, una vez más, se reactualizan en el largo recorrido de estos 2008 años de historia.
Mi país Chile en conjunto con el resto de Iberoamérica es mayoritariamente de religión católica. Sin embargo es triste constatar que cuando se acerca la celebración de la Semana Santa, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión.
No voy a profundizar acerca del sentido que ésta semana tiene, pero muchos “católicos” se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.
La semana Santa se inicia con el Domingo de Ramos que celebra la entrada de Jesús a Jerusalén y culmina con el Domingo de Pascua o de Resurrección.
La fecha de celebración de la Semana Santa es distinta cada año, porque el Viernes Santo debe ser el viernes posterior a la primera Luna llena de Primavera. Por ello puede celebrarse tan temprano como este 21 de marzo, o tan tarde como un 23 de abril.
Si alguien quiere profundizar y entender algo más del significado de Semana Santa, los invito a leer lo que publiqué en abril de 2006:
Por ser algo de profunda reflexión personal, es que este post tendrá inhabilitado la opción de comentarios, pues mi propósito es entregar, desde mi punto de fe, la importancia y significado de esta semana.

11 marzo 2008

Zaldívar Presidente del Senado


Adolfo Zaldívar asumirá la presidencia del Senado con los votos de la derecha. Será su momento de gloria. En términos de rango constitucional, se convertirá en la segunda autoridad del país. El 19 de septiembre estará al lado de la Presidenta Michelle Bachelet y los comandantes en jefe de las FFAA presidiendo la Parada.
El ministro del Interior Edmundo Pérez Yoma dijo que esperaba que Zaldívar supiera comportarse de acuerdo a la dignidad del cargo. Es un buen deseo, además de un mensaje, pero el senador por Aysén tiene una manera conocida de hacer política y seguramente no desperdiciará la oportunidad de ser un protagonista desafiante. Estará obligado a guardar ciertas formas en la relación con La Moneda y las bancadas concertacionistas, pero aprovechará la amplificación que ahora tendrá su voz. Aunque carece de fuerza propia en el Senado (él está solo, junto a otros tres solitarios, en un "comité independiente"), no será un presidente de administración, sino un político beligerante. Atacará con dureza a la coalición gobernante, lo que será la mejor forma de garantizar a sus nuevos aliados que él es confiable.
En los últimos años, Zaldívar se presentó como un crítico de la Concertación desde posiciones supuestamente avanzadas en el terreno social, para lo cual fustigaba a quienes, en su opinión, se dejaban llevar por la lógica del mercado. Sus objeciones al "modelo económico", nunca suficientemente nítidas, se expresaban como rechazo a los grupos económicos e identificación con una especie de nuevo estatismo, muy distante de la línea neoliberal de la Alianza. Sin embargo, ahí lo tenemos ahora, embarcado con la derecha en un acuerdo que sólo se sustenta en los cálculos de poder. Seguramente cree que el astuto es él y que podrá hacer su propio "negocio", pero a la hora de la verdad, su acción será funcional al objetivo de la Alianza de preparar "el asalto final" a La Moneda.
Zaldívar ha contribuido a aclarar el panorama. No podrá presentarse ahora como un defensor consecuente de los principios que lo inspiraron a entrar a la política hace más de 40 años. Para todos los efectos, ha sido cooptado por los adversarios tradicionales de la DC. Respecto del Gobierno de la Presidenta Bachelet, ya no es un quintacolumnista, sino un opositor a cara descubierta.
Cuando Zaldívar fue expulsado de la DC muchos creyeron que él buscaría disputar la representación del ideario socialcristiano ante las bases partidarias, pero su alineamiento con la derecha ahorra la presentación de pruebas en su contra. La directiva de Soledad Alvear debería tener hoy menos dificultades para demostrar que él simplemente se pasó a la vereda del frente.
Se entiende mejor ahora la actitud de Zaldívar en los últimos años, cuando declaraba una y otra vez que la Concertación estaba muerta y hacía todo lo posible para que su profecía se cumpliera. Su deseo íntimo era enterrar a la coalición que ha gobernado exitosamente con Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet.
En todo caso, la DC tiene un duro reto por delante. Necesita probar ante los ciudadanos que mantiene plena vigencia política y posee capacidad de regeneración moral y cultural. Dentro de 7 meses tendrá que demostrarlo en las urnas.
El mismo reto tienen los demás partidos de la Concertación. Frente a una sociedad más crítica y exigente, deben ofrecer evidencias sólidas de que no se han dormido en los laureles del pasado y conservan suficiente sentido autocrítico como para neutralizar las amenazas que derivan de su prolongada permanencia en el Gobierno, entre ellas la posibilidad de ser atrapados por la inercia burocrática de la administración del poder. Lo más grave es, por supuesto, el riesgo de caer en una actitud de dejadez ética, caso en el cual la declinación será inevitable.
Se puede apostar a que Adolfo Zaldívar será candidato presidencial el próximo año. Ha soñado mucho tiempo con esa perspectiva. En la DC no pudo conseguir que lo proclamaran. Hoy, la presidencia del Senado le ofrece una inmejorable plataforma para proyectarse hacia la gran competencia. A la derecha no le preocupará mayormente su postulación, ya que no hay peligro de que le quite votación a Piñera o Lavín; en cambio, puede prestar un precioso servicio al convertirse en otro espolón contra la Concertación y tratar de capturar una parte del electorado de la DC.
En la política están siempre presentes las ambiciones personales. Es parte del paisaje. Lo que se ve mal es el espectáculo de mostrarse dispuesto a casi todo por realizarlas.
Y llegar a ser oxígeno de la derecha, despues de haber sido elegido por los votos de la coalición gobernante peor todavía.
fuente diario La Nacion

19 febrero 2008

General Santelices: Un Pasado Nada de Orgulloso


Estuve de vacaciones, es por esto que recién me referiré a la renuncia al ejército del general Gonzalo Santelices, involucrado en un triste episodio de la Caravana de la Muerte que asesinó a cientos de presos políticos días después del golpe militar.

Si yo o alguno de ustedes, hubieran sido un joven oficial de 20 años obligado a llevar a catorce prisioneros amarrados y vendados hacia un lugar desconocido, obligado a bajarlos y ordenarlos frente a los mismos camiones que los transportaban, y luego sentir la ráfaga que los asesinó, y posteriormente obligado a transportarlos nuevamente ya muertos con destino desconocido, no habría esperado 35 años para confesar aquello ante la justicia y sentirme aliviado de sacarme ese lastre que llevaba. No, habría hablado antes si pensaba que aquello fue simplemente ejecutar órdenes, en un acto que consideraba de supervivienvcia.
Lo que hizo el general Santelices aquel 18 de octubre de 1973 fue participar en hechos dolorosos y repudiables, tal como el mismo los calificó al renunciar al mando de la Guarnición de Santiago.
Tal vez el subteniente Santelices no dimensiona aún el horror del que fue partícipe. Sin embargo, también es posible que el subteniente Santelices haya cumplido las órdenes sin inmutarse. Más aun, considerando el contexto que se vivía, es probable que para él cumplir esas órdenes haya sido un privilegio. Como otros, puede haber pensado que estaba haciendo un servicio a la Patria.
Al renunciar al Ejército Santelices dijo que en aquellos días era impensable no cumplir la orden de un superior. Dejó entrever que el suyo fue un acto de supervivencia. (la carta que publico más abajo hace impresentable esta teoría). Muchos deben haberse estremecido al oírlo decir que él también es "una víctima de la Caravana de la Muerte" y que "desde los 20 años cargaba con esta cruz".
La vida del subteniente Santelices quedó marcada ese 18 de octubre de 1973. No sé si sintió miedo o si se sintió orgulloso. Lo que sí sé es que siguió ascendiendo en una carrera militar envidiable. Lo que sí sé es que calló lo ocurrido durante varias décadas, que declaró ante el juez Juan Guzmán 35 años después de ocurridos los hechos, mucho tiempo después de que Patricia Verdugo publicara "Los Zarpazos del Puma", mucho tiempo después de que la Comisión Rettig emitiera su informe sobre los horrores de la dictadura, tres años después de que se instalara la Mesa de Diálogo. Todos, intentos en busca de la verdad.
Según dijo el general Santelices, el joven subteniente se propuso trabajar "en pro de la enseñanza de valores y principios basados en la verdad y honor militar, así como en la enseñanza de los Derechos Humanos".
Desconozco sus enseñanzas en ese ámbito. Lo que sí sé es que al recordar los crímenes dice que no recibió ni ejecutó "ninguna orden ilegal». Confío que en el Ejército de Chile -y las demás instituciones armadas- se enseña que los asesinatos a sangre fría son siempre ilegales y aberrantes, aunque la orden la imparta un superior y esté respaldada en algún Decreto Ley.
Al renunciar, el general Santelices volvió a las viejas consignas que acusan a un sector de la población de propiciar el odio y no querer la reconciliación ni la paz. Quizás el subteniente que vive en su interior hubiera preferido un mensaje más humano, más digno de quien ha cargado una cruz por tanto tiempo, una palabra de comprensión y de empatía hacia los familiares de aquellos 14 fusilados en el desierto.
Sé que el Ejército ha hecho múltiples esfuerzos por olvidar ese pasado y mirar al futuro con espíritu democrático. Pero los fantasmas siguen con la mala costumbre de aparecer una y otra vez. Mientras haya generales o coroneles que llevan en su interior a subtenientes cargando dolorosos secretos, la historia seguirá penando. Quienes tienen algo que contar -por duro que sea- debieran hacerlo.
Mirar hacia adelante con tranquilidad es posible cuando se asume el pasado y se enfrenta con rigor, para no repetirlo jamás.

Es de esperar que la justicia tome cartas en el asunto y que este General que ascendió incluso ante las narices de los gobiernos de la Concertación, merezca su merecido y sea procesado en todo lo que le cabe su responsabilidad en este hecho horrendo y repudiable.
fuente diario La Tercera

a continuación presento carta publicada en el diario El Mercurio:
Señor Director:
La renuncia del general Santelices, del Ejército de Chile, ha desencadenado una gran conmoción pública. En honor a los hechos históricos, los familiares del abogado y gerente de Corfo Norte Mario Silva Iriarte, ejecutado por la "Caravana de la muerte" el 19 de octubre de 1973 en Antofagasta, desean señalar que el mencionado general, a la sazón un subteniente de 20 años, tenía plena conciencia y discernimiento ético y moral del itinerario mortal y de cada paso y circunstancia que se desarrolló entre la noche del 19 de octubre de 1973 y la madrugada siguiente. En esas horas fueron sacados, con una lista leída en voz alta, los 14 ejecutados, que fueron masacrados hasta el exterminio.
Los parientes de Mario Silva preguntamos a la sociedad chilena: ¿qué hace un joven subteniente después de ser testigo y actor de estos hechos?
Queremos dejar testimonio que el silencio de 40 años del general Santelices, recibiendo ascensos y grados, no se compadece con la situación dramática de los familiares de las víctimas y de la actitud digna y ejemplar de miembros del Ejército de Chile, entre ellos Michael Nach, de 19 años, soldado que se negó a fusilar a sus hermanos chilenos en Iquique.
JAIME ANSELMO SILVA IRIARTE Sociólogo
ROSA MARÍA SILVA ÁLVAREZ Abogado

12 enero 2008

Una Guerra por Otra


Hay muchas fotos que representan todo un simbolismo. Y esta foto es una de las que siempre he admirado, por su importancia, por todo lo que significó para el mundo de 1945 y para los años siguientes.
Traigo el recuerdo de esta gesta heroica del ejército rojo, que en la batalla de Berlín, sentenció definitivamente la derrota de la Alemania nazi, ya que el sargento ruso que izó la bandera roja sobre el parlamento alemán en 1945, murió por estos días. La acción del joven sargento Mijail Minin quedó inmortalizada en esta foto que recorrió el mundo.
El veterano de guerra Mijail Minin, que según Moscú fue el primer soldado soviético en izar la bandera roja sobre el Reichstag (Parlamento) alemán en la Berlín derruida de 1945, murió el jueves a los 85 años en la ciudad de Pskov, al noroeste de Moscú, informó hoy el diario ruso Komsomolskaya Pravda.
Después de una disputa de décadas, hoy día se considera seguro que Minin fue el primero en izar la bandera roja como símbolo de victoria sobre el corazón de Berlín.
El joven sargento Minin subió el 30 de abril de 1945 hacia las 21 horas con su grupo de asalto al techo del edificio e izó la bandera, según informó el historiador Ardaki Dementjev del Museo Central de las Fuerzas de Combate de Moscú.
El ejército rojo, con la vistoria en Berlín, vengaba la sangrienta intentona alemana de invadir Rusia, humillaba y derrotaba finalmente a la Alemania nazi y sellaba el fin de la segunda guerra mundial.
Pero en ese preciso día que terminó la segunda guerra mundial, comenzaba la guerra fría que enfrentaría por cincuenta años más a los vencedores sobre Alemania: El imperialismo norteamericano y el comunismo soviético.

Sin duda que aquella foto marca demasiados simbolismos.

18 diciembre 2007

Ricardo Lagos: "Hoy es otro Chile"

Han sido veinte años.
Dijimos una vez “mañana será otro Chile”, y hoy es otro Chile. Estos veinte años no tienen parangón en ninguna otra época en nuestro país. Derrotamos los enclaves autoritarios de la Constitución de Pinochet. Hicimos crecer la economía como nunca antes en nuestra historia. Pusimos ese crecimiento al servicio de las grandes mayorías. Por ello, la pobreza ha retrocedido, de 38% de chilenos viviendo en esas condiciones en 1989 a 13% en 2006. Con ChileSolidario avanzamos en 225 mil familias, para dejar atrás la indigencia.
Educación, salud y el plan Auge. Con siete de cada diez jóvenes en la universidad, que son primera generación de sus familias que logran esa meta. Con un cambio cultural profundo y con una política exterior independiente y soberana.
Dijimos con fuerza no a la guerra de Irak y nos abrimos al mundo firmando acuerdos para insertar a Chile en una economía global. Una obra de esta envergadura también tiene sombras. El sufrimiento cotidiano de los santiaguinos con el transporte nos tiene, junto a la autocrítica indispensable, que hacernos unir fuerzas para salir adelante.
Pero esas sombras no oscurecen la maciza obra realizada.


Por ello, hoy invito a defender lo realizado en estos veinte años. A ratos, veo en los nuestros una pasividad inaceptable. Hace veinte años, sin ministros, sin embajadores, sin diputados, sin senadores, sin seremis ni concejales. Solos, con la convicción de abrir un espacio de libertad para tener un Chile mejor, dijimos no a Pinochet e iniciamos veinte años abriendo camino al más exitoso período de la historia de Chile.


Hoy es el punto de partida para ponernos de pie y defender lo realizado.
Pero también es otro Chile. Por eso, junto con defender nuestra obra, debemos defender el futuro. Tras cuatro gobiernos exitosos, debemos plantear un nuevo pacto social para llevar a Chile a los umbrales del desarrollo, para alcanzar una sociedad moderna, solidaria y donde no sea el mercado quien defina solo la sociedad de chilenos y chilenas. Esa es la tarea de hoy.
Debe ser la política, la decisión de los ciudadanos, la que dibuje la sociedad del futuro.
Hagamos de esta celebración, de estos veinte años, el punto de partida de un nuevo amanecer. Defendamos con pasión nuestra obra; trabajemos con tesón en dibujar el futuro.
Ex Presidente Ricardo Lagos en carta al Partido por la Democracia en su aniversario.