
La Democracia Cristiana es uno de los principales partidos políticos que conforman la Concertación Democrática, la coalición de gobierno que respalda a la Presidenta Michelle Bachelet. Dos de los cuatro presidentes que ha tenido esta exitosa coalición han salido de sus filas. Es por ello que el resultado de su junta no puede dejar indiferentes al resto de la coalición ni menos al gobierno.
Sin duda que la senadora Soledad Alvear ha logrado posicionarse como la líder DC y tal vez como próxima candidata a la presidencia, al elegir a la mayoría de los consejeros nacionales, relegando a un segundo lugar a los colorines de Adolfo Zaldívar. Ni aún el acercamiento que hubo entre Zaldívar y el ex presidente Frei logró mellar el liderazgo de Alvear. Además, Frei que había tenido buena sintonía con la presidenta Bachelet, lanzó duras críticas al gobierno, lo que sin duda le pasarán la cuenta, además de este acercamiento al sector colorín, dado la agria disputa que había entre ambos sectores.
Frei no existe, ni siquiera fue capaz de presentar una propuesta para el consejo, y Zaldívar quedó reducido a su mínima expresión al elegir 5 consejeros, dijo el senador Jorge Pizarro, de marcada tendencia alvearista.
Sin la Democracia Cristiana no existe la Concertación Democrática expresó la Presidenta Michelle Bachelet.
La respuesta provino de la Junta Nacional de la Democracia Cristiana, reunida en Santiago entre los días 11 y 13 de mayo de 2007, y acordó un voto político de 15 puntos, aprobado por unanimidad. Éstos son sus principales contenidos:
La Democracia Cristiana reafirma su apoyo al Gobierno que encabeza la Presidenta de la República Michelle Bachelet, con la misma lealtad que siempre nos ha caracterizado. Es esta lealtad la que nos exige proponer rectificaciones indispensables para el buen resultado de su gestión y beneficio de todo el país.
La Democracia Cristiana reafirma que su política de alianzas es la Concertación de Partidos por la Democracia y que para estar a la altura de los tiempos y de las exigencias que nos hacen los chilenos, la Concertación debe renovarse en sus planteamientos, unidad y estilos políticos. Chile no necesita la desunión que propugna la derecha. Chile requiere más y mejor Concertación –en los municipios, en el gobierno, en las bases sociales y en el parlamento -, sobre la base del respeto recíproco, la amistad cívica y el trabajo conjunto.
Estimamos indispensable potenciar el rol de los partidos políticos a fin de que ejerzan plenamente la función que les corresponde en una democracia representativa. Queremos manifestar con toda claridad que las propuestas técnicas, para ser exitosas, deben ser sólidamente sustentadas en una visión social de los problemas y sus soluciones, y no basadas en criterios puramente economicistas o en modelos teóricos. La ortodoxia y autosuficiencia que muestran determinados personeros debe dar paso al diálogo, la apertura a otras visiones y el compromiso político.
Estimamos como imprescindible fortalecer el sentido y compromiso social de nuestro Gobierno, con el fin de hacer de Chile una comunidad más justa y solidaria. Esto significa hacer uso de los excedentes extraordinarios con que cuenta Chile hoy, con responsabilidad y audacia.
La Democracia Cristiana, a raíz de la crisis que ha significado Transantiago y sus negativos efectos sociales y económicos, propone al Gobierno un cambio al modelo de transporte de pasajeros, mediante la creación de una empresa pública que complemente la actividad de transporte urbano de pasajeros que efectúa el Estado a través del Metro.
Frente a la creciente y preocupante concentración económica y a la situación de desmedro en que se encuentran muchas micro, pequeñas y medianas empresas, estimamos urgente redefinir la política de fortalecimiento y desarrollo productivo de las mismas, abordando, junto con los problemas de financiamiento, la generación de mecanismos de participación en los mercados adecuados a sus realidades.
Apoyamos la urgente demanda de financiar el déficit de la educación municipal y respaldamos la propuesta de que las Municipalidades puedan recuperar el IVA que pagan, reasignándose al Fondo Común Municipal.
Rechazamos la conducta asumida por los partidos de derecha, los que, a través de una oposición cerrada, beligerante y obstructiva, que apunta a la división y polarización de la sociedad chilena, pretenden alcanzar sus fines electorales.
Manifestamos nuestra convicción en la vigencia de la Concertación y reafirmamos la legítima aspiración de la Democracia Cristiana de liderar el Chile del 2010, para hacer realidad el sueño de una patria justa y buena para todas y todos los chilenos.
Se deben tomar en cuenta todos estos puntos por el gobierno y por los restantes partidos de la coalición, por el bien de la Presidenta Bachelet, como por el futuro de la exitosa Concertación Democrática.